Uno de los lugares donde más visible es la insaciabilidad del nacionalismo, como denuncia Gonzalo Sichar en El antinacionalismo acomplejado, es el País Vasco. El revisionismo histórico del nacionalismo, tergiversando la historia, es una constante en esas tierras.
Asistimos a una nueva etapa donde Bildu va marcando la línea de ruta trazada por ETA. Conferencias de paz, financiadas opacamente, donde el PSE-EE participa de la mano de su presidente. Un PP que pese a todo no rompe con los socialistas en el País Vasco.
Qué mejor escenario que la capital vasca más grande para explicar el complejo de los no nacionalistas para combatir al nacionalismo. Y contar con el único diputado vasco que hace una permanente lucha contra el nacionalismo y contra el terrorismo es todo un lujo. Él no brinda con los concejales de Bildu, como han hecho algunos concejesales del Partido Popular. Gorka Maneiro, de Unión Progreso y Democracia, siempre ha estado enfrente de quienes minan la democracia y la convivencia pacífica. Y no cede.
